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Nuestra triste realidad
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Nuestra triste realidad

Jorge Enrique Pava  

Cuando vemos la apatía de la sociedad manizaleña para participar en política, entendemos una de las razones por las cuales hoy nos encontramos en este estado de abandono, desencanto, angustia y destrucción. Durante años alertamos sobre la disminución de líderes en la ciudad, muchos de ellos convertidos, mas que en migrantes, en exiliados, pues quienes ostentaban el poder político lo concentraban en unas pocas personas (aún hoy concejales y diputados); y quienes se apoderaron del supuesto liderazgo cívico se convirtieron en mercaderes, haciendo de la confianza económica y empresarial en ellos depositada, el mejor negocio personal. Desterraron entonces a la gente buena, preparada, pensante, verdaderamente cívica, honesta y con pergaminos suficientes para asumir las riendas de la ciudad, y quedamos en manos de los oportunistas.

Sindicalismo, primero mayo y ultraderecha
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Sindicalismo, primero mayo y ultraderecha

Ariel Peña               

La gran confusión ideológica que ha existido en Colombia, producto de no saber manejar bien los conceptos políticos, ha llevado al gobierno de Gustavo Petro a señalar de ultraderecha a quienes se encuentran en la oposición o no comporten  sus reformas, dándole a ese apelativo un significado bastante caprichoso, sin ningún rigor histórico, de acuerdo a la Revolución Francesa, en donde se originaron los términos izquierda y derecha; lo que demostraría que la ultraderecha tiene que ver en su aplicación práctica, especialmente, con las dictaduras  marxistas que se perpetúan en el poder,  y de ninguna manera con posiciones ideológicamente anticomunista, como algunos seudo intelectuales lo pretenden hacer creer, dado que las primeras expresiones de anticomunismo las dieron los libertarios en el siglo XIX, al repudiar    las entelequias de Karl Marx.

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Valiosos testimonios de conversión

 

Jesús Vallejo Mejía

Lee Strobel y David Limbaugh son abogados, duchos en examinar evidencias en casos judiciales. Por distintas circunstancias de sus vidas se han hecho famosos por investigar, valiéndose de sus experiencias, las pruebas que acreditan la validez de la fe cristiana. Ambos eran ateos, pero la Providencia obró en ellos para ponerlos a su servicio.