
Rafael Rodríguez-Jaraba*
Luego de ocho meses de haber asumido el poder, la desilusión, la reprobación y el rechazo de la nación por el gobierno de Gustavo Petro, es mayoritaria, manifiesta e inequívoca. Son tantos sus yerros, mentiras, falacias y despropósitos, que su permanencia en el poder empieza a ser indeseable.






