Jorge Enrique Pava
El Pacto de la Picota, tantas veces negado en la campaña de Petro, es una realidad. La impunidad se extiende de una manera trágica hasta alcanzar el perdón exprés para los peores criminales del país, mediante leyes espurias, en el fondo acolitadas por las Altas Cortes, y que van a desatar una tragedia social en esta pobre Colombia.


