
Álvaro Ramírez González
El término “etapa resolutiva”, no es de este columnista.

Álvaro Ramírez González
El término “etapa resolutiva”, no es de este columnista.

Francisco Barbosa*
“Del seguimiento de ese juicio público considero que el tratamiento del expresidente Álvaro Uribe Vélez en su proceso penal ha sido el de un enemigo. No se le han respetado las garantías mínimas que debe tener cualquier ciudadano que afronta un evento procesal de esa magnitud.

Carlos Salas Silva
¡Es el colmo! Esa condena a Uribe rebasó la copa. Ya con un juicio amañado se evidenció una descarada politización de la justicia, pero con el fallo la cosa sobrepasó el absurdo. Hoy me puedo declarar más uribista que nunca a pesar de mis reparos a un Álvaro Uribe que, de una manera poco clara, cometió errores garrafales que nos llevaron indirectamente a la actual situación política que ha significado un deterioro de la institucionalidad y de la seguridad en todos los frentes en el país. Fui uribista y lo soy de nuevo porque la imagen del expresidente y su gallardía es un soporte de dignidad que nos permite levantar la cabeza ante nosotros mismos y ante el mundo que contrasta fuertemente con la de un mequetrefe que hace las veces de presidente llenándonos de humillación.

José Obdulio Gaviria*
“Consternación y rechazo es el sentimiento universal ante la infame decisión judicial que ordenó la prisión domiciliaria de Uribe.

Paloma Valencia
Respetar la justicia y el estado de derecho no significa que no se puedan criticar los fallos, ni más faltaba. Es como decir que respetar la Iglesia implica no poder denunciar la pederastia.
Darío Acevedo Carmona
¿Es factible que los jueces de la República incurran en el error, equivocarse, fallar injustamente? Los jueces y magistrados son la expresión más representativa de la majestad del poder judicial y tienen la sagrada función de ser garantes de la aplicación rigurosa de las leyes. Pero no son infalibles.

Rafael Nieto Loaiza
En democracia todos, sin excepción, somos responsables de nuestros actos y debemos responder por ellos cuando nuestras conductas infringen el ordenamiento jurídico. Si la conducta es considerada un delito, a quien lo comete le corresponde una sanción penal.
Jorge Enrique Pava Q.
No cabe duda de que los fallos judiciales hay que acatarlos y respetarlos. Es una de las bases del Estado de derecho por el que millones de colombianos nos la hemos jugado, y al que le seguiremos apostando mientras nos dejen vivos. Pero el respeto y acatamiento a la majestad de la justicia, no significa que quedemos coartados, ni que debamos renunciar a la libertad de opinión y de expresión que son derechos fundamentales.