
Vicky Dávila*
“URGENTE

Martin Eduardo Botero*
“1.114 páginas de infamia: cuando la retórica reemplaza la justicia

Carolina Restrepo Cañavera
La solicitud que hizo la senadora Paloma Valencia a la Corte Suprema de Justicia para que se requiera el contenido del celular que “se cayó” —sí, “se cayó”— y que pertenecía al senador Iván Cepeda, no es un impulso político ni una ocurrencia de última hora. Es una jugada jurídica cuidadosamente diseñada, ejecutada en el momento procesal exacto.
Eduardo Mackenzie
Cuidémonos de los “expertos” que tratan de reducir este nuevo gran crimen de las FARC, la condena de 12 años de cárcel al expresidente Álvaro Uribe Vélez, a un combate “de boxeo”, a una simple “contienda entre la izquierda y la derecha”, a una “pelea por puntos para adueñarse del relato” (1).

Ernesto Macías Tovar
Quienes hemos defendido la independencia de poderes, y en especial de la rama judicial, no dejamos de sentir desconcierto ante el llamado “juicio del siglo”, por el tortuoso camino al que fue desviado un proceso iniciado por el político vivo más influyente del país. Lo que comenzó en 2014 como una denuncia del expresidente Álvaro Uribe Vélez contra el senador Iván

Luis Guillermo Vélez Álvarez
La situación actual del Centro Democrático es la siguiente:

Sofy Casas
¿Quién es el coronel William Castellanos y por qué su nombre estalla hoy en el corazón del escándalo que sacude al círculo más íntimo de Gustavo Petro?

Héctor Hoyos Vélez
Somos una sociedad golpeada por los enemigos de la civilización que hemos construido a través de nuestra historia y que fundamenta la cultura, el carácter y el espíritu de nosotros los colombianos. Enemigos de la nación, han hecho prevalecer la impunidad sobre la justicia y han puesto por encima a los criminales sobre nuestros héroes.

Rafael Rodríguez-Jaraba*
Si algo me merece respeto y acato, son las decisiones de los jueces, al punto que no tolero que, en mi presencia, se someta a duda o escrutinio la integridad, el saber y la virtud, así como el buen juicio de quienes las profieren, a menos que -excepcionalmente- se evidencie que ellas, son resultado de errores, yerros o felonías.