
Ariel Peña
Muchos ciudadanos despistados consideran que el electorado del Pacto Histórico, es el resultado únicamente del inconformismo o la frustración, en donde la gente sale a votar espontáneamente por Gustavo Petro. Olvidando de plano el trabajo ideológico que por más de 60 años han hecho en Colombia las fuerzas comunistas, especialmente en la educación, el sindicalismo, la justicia y en diferentes organizaciones populares, teniendo los resultados a la vista. Ello por la desidia de la democracia liberal que no le ha puesto cara a la dogmática totalitaria del marxismo-leninismo; de pronto por un complejo de inferioridad ideológico ante los fetiches comunistas del materialismo histórico y la inevitabilidad. De ahí que Petro ha cosechado una clientela muy bien adoctrinada, ruidosa e hirsuta que no admite el debate fecundo de las ideas, cuando alguien se lo plantea.







