
Rafael Rodríguez-Jaraba*
No acostumbro referirme a personas, anécdotas o casuística en mis columnas; prefiero ocuparme en la discusión de las ideas, el análisis de los hechos, la formulación de propuestas y la solución de problemas. Pero ante los recientes, erráticos y mentirosos anuncios del señor Gustavo Petro, considero obligante, no referirme ellos, sino a su autor.








