
Alexander Cambero
Bajo la sombra de la sospecha aguardaba en su madriguera. Con mucho sigilo esperaba el turno para atacar. Preparaba la celada al sentir que su proyecto criminal estaba haciendo aguas. El candidato presidencial ecuatoriano Fernando Villavicencio fue ultimado cuando se dirigía a su vehículo en el sector financiero y comercial del norte de Quito. Este valiente comunicador venía denunciando al narcotráfico como cáncer universal enfilando sus baterías sobre el expresidente Rafael Correa, la senadora colombiana Piedad Córdoba y el testaferro del gobierno venezolano Alex Saab. Una magnífica conexión de una alianza estratégica para sembrar el terror en nuestros pueblos. Regímenes totalitarios que se dan la mano con el terrorismo. Son los mismos socios abrazados a la causa del crimen.






