
Alfonso Monsalve Solórzano
El último discurso de Petro, en el cual anuncia que va a convocar a una Consulta Popular fue el ejemplo de manual de lo que es un hombre que se engolosina con su verborrea, que piensa que su palabra es la realidad misma y su desvarío, el único conocimiento válido. La vanidad que conduce al autoengaño; la incapacidad, que lleva a la furia desbordada. No hay un hombre más inteligente que él en la tierra, se dice, y cuando lo contradicen, piensa que el mundo no lo merece, pero que de todos modos él está dispuesto al sacrificio. Y se lo hace saber a sus opositores. Como todos los días, habló de estar dispuesto a inmolarse; aunque, día de por medio denuncia intentos de asesinarlo. También habló de combatir la corrupción, siendo el presidente cuya legitimidad de origen está manchada por dineros sucios y cuyo desempeño está cruzado de grandes saqueos al dinero de los colombianos y de permisividad cómplice con el narcotráfico de los GAOS.






