
John Marulanda*
Chile tiene unos 20 millones de habitantes (Santiago, la capital, 6 aproximadamente) y un aprendizaje político nada fácil; la ciudad de Medellín, 6.211 kilómetros de distancia al norte en Suramérica, registra solamente 2 y medio millones de habitantes (el departamento de Antioquia tiene 6 y medio aproximadamente) y una tradición política conservadora y exitosa. ¿Es posible establecer alguna conexión entre estas dos realidades geográfico-políticas?








