
Rafael Nieto Loaiza
Tres son los temas que en las encuestas resultan más importantes para los ciudadanos: la economía y el desempleo, la inseguridad y, con frecuencia por encima de las dos primeras, la corrupción. Algunos candidatos, incluso aunque en su contra cursan serias acusaciones, han hecho de la corrupción la columna vertebral de sus discursos de campaña. Pero se quedan en en frases efectistas, y ninguno aterriza en políticas y acciones concretas ni se asoma siquiera a abordar el serísimo problema de la administración de justicia sin la que no habrá éxito posible en la lucha contra los corruptos.








