
Rafael Uribe Uribe
En el discurso agitador del primero de mayo el señor Petro regañó a varios ministros, afirmó que destituiría a los involucrados en corrupción, tratando de lavarse las manos como Pilatos sacó a dos funcionarios de la UNGRD involucrados en el turbio negocio de los carrotanques de la Guajira; pero López y Sen Eyder prendieron el ventilador, dijeron que la orden del negocio venía “de arriba” y ambos han salpicado a ministros y congresistas, a uno de los primeros por recibir parte de la coima para comprar senadores espurios y, al presidente del senado, por presuntamente recibir tres mil milloncitos. Name, “ardorosamente”, había reclamado a Petro respeto para un congreso “intachable”.