Eduardo Mackenzie*
La ideología inmunda del antisemitismo galopa por la Casa de Nariño. Qué vergüenza y qué desgracia para nosotros los colombianos que eso ocurra y que asistamos a ese espectáculo abyecto sin hacer nada. Colombia nunca ha sido antisemita, ni antisionista, aunque haya por ahí ovejas negras que lo son. Las autoridades nunca han sido antisemitas. Empero, ahora el mandatario elegido en 2021, avanza en sentido contrario. La matanza terrorista de 1 400 civiles israelíes, perpetrada por la organización islamista Hamás, el 7 de octubre pasado, sacudió la conciencia moral del mundo entero y Colombia no fue la excepción.