Eduardo Mackenzie*
No solo el presidente Gustavo Petro está detrás de la grotesca convocatoria judicial contra el expresidente Andrés Pastrana para que se retracte de sus acertadas y patrióticas críticas al subversivo y corrompido gobierno actual. El principal comodín parlamentario de Petro es Iván Cepeda. Conocido por husmear en las cárceles más sórdidas en busca de delincuentes dispuestos a servir como falsos testigos contra los adversarios políticos de las FARC, Cepeda es uno de los que más intriga en los corredores de la Casa de Nariño para que Gustavo Petro cree un precedente ominoso de sanción a un expresidente por criticar éste a su gobierno. Si Petro y Cepeda logran eso, todo el derecho a hacer política independiente, a criticar el poder establecido, será derrumbado y Colombia habrá perdido la mayor de sus libertades.