Darío Acevedo C.
No se conoce revolución política que no haya sido dirigida por elites intelectuales cultivadas en conocimientos sociológicos y filosóficos. Buena parte de ellos provenientes de la alta sociedad, nobles, burgueses y pequeño-burgueses, críticos de las realidades angustiosas y lacerantes que les tocó presenciar y que se formaron en universidades a las que nunca ingresaron gentes del pueblo.








