
Carlos Alonso Lucio*
No alcanzo a comprender por qué el senador Iván Cepeda ha salido a presentar como su gran victoria el hecho de haber llevado al expresidente Álvaro Uribe Vélez hasta el momento procesal en que concluyen las pruebas, se oyen los alegatos finales y se aproxima el fallo. Para el senador Cepeda, este episodio constituye la culminación de su odisea personal y política, y no ha dudado en cantarla por todos los medios como si fuera la hazaña que define su vida pública.








