
Juan Gómez Martínez
A pinturita le fue mal en su intento por hacerse conocer y aplaudir en el restaurante Agua Fresca. Como que nadie le paró bolas a su presencia, optó entonces por llamar la atención, se levantó de su silla, fue adonde la cantante y le mostró su puño, como se usa en tiempos de pandemia, para saludarla. Ella, profesional de la canción, no le hizo caso a la interrupción y siguió con su compromiso de cantar. La mala educación fue del mandatario.




