
Indalecio Dangond
Hace unos años fui a las ciudades de Londrina, Maringá, Foz do Iguazú y Cascavel, en el estado de Paraná, para conocer la revolución productiva en el corazón agrícola de Brasil.

Indalecio Dangond
Hace unos años fui a las ciudades de Londrina, Maringá, Foz do Iguazú y Cascavel, en el estado de Paraná, para conocer la revolución productiva en el corazón agrícola de Brasil.

Pedro Aja Castaño
Porque no soy bogotano, además de que en 1948 apenas empezaba a balbucear vida, no estaba en la Atenas Suramericana cuando mataron a Gaitán. En los fríos cafetines del centro, como en diminutas escuelas políticas, se exponía una cierta fe en candidatos y sueños como sucede hoy. La sostenibilidad de una esperanza política era una mezcla muy colombiana de sabihondos, aprendices de valientes, filósofos del destino, poetas crueles, aspirantes a ‘gaitanes’ que embelesados seguían al hombre de voz y tonos de relumbre, qué se yo, una barahúnda de soñadores, supongo. Y estalló un sueño que todavía espera, en medio de desencantos, puñetazos, cuchilladas y tiros de barriada; en resumen, se fundó un país que no se entrega a los cantos de sirenas.

Los Irreverentes (Editorial)
Desde siempre, la sociedad colombiana ha sufrido desengaños y desencuentros que conducen a polarizaciones y confrontaciones sociales que afectan gravemente a la nación.

Néstor H. Martínez
Carlos Caicedo ha preferido consolidarse más como activista de izquierda que como gobernador.

Mauricio Botero C.
El Acuerdo de Paz de La Habana, con solo una parte de uno solo de los actores involucrados en el conflicto, terminó siendo negociado a las barreras (perdón, a las carreras) por un saltimbanqui oportunista, como lo llamaba Antonio Caballero. Los analistas de los conflictos colombianos aceptan que la gasolina que ha alimentado los conflictos en Colombia en los últimos 50 años ha sido el narcotráfico. Hoy, cerca del 40 a 60 % de las Farc se mantienen activas traficando coca y amapola, porque el equipo negociador en La Habana no fue capaz de obligar a la guerrilla a confesar rutas, laboratorios, cómplices y apoyos al narcotráfico desde Venezuela. El gobierno anterior, al contemporizar con el vertiginoso aumento el área sembrada en coca para no incomodar a las Farc, dejó abierta al máximo la llave de la gasolina del conflicto.

Ruby Chagüi
Han pasado cinco años desde que la mayoría de colombianos advertimos que vendría injusticia, que no habría reparación, que seguiría la violencia y que serían premiados los criminales: cinco años han pasado desde el plebiscito en el que más de seis millones de colombianos dijimos no a la impunidad pactada por el gobierno Santos y la guerrilla de las FARC. La mayoría de ciudadanos, quienes anhelamos la paz para Colombia como cualquier persona que quiera a este país, hablamos claro: la injusticia no es el precio que hay que pagar.

César Salas Pérez
Poco afable es hablar en primera persona, pero viene al caso comentar que quien escribe estas líneas, ha podido entender un hecho no del todo odioso pero muy significativo y es que los grandes intelectuales, sean o no profesores universitarios, académicos, o que hacen parte de centros de investigación, institutos o centros de pensamiento, o ejercen grandes cargos tecnocráticos en la sombra del establecimiento, detestan el ejercicio de la política de elección popular.

José Alvear Sanín
Se dice y repite que la democracia se originó en la Atenas clásica. Esa idea algo tiene de cierto, a pesar de las exiguas condiciones de libertad de un pequeño número de ciudadanos que se manifestaban en el ágora, al margen de un populacho esclavo, y aislados en una especie de torre de marfil. Pero también en ese medio floreció la demagogia, que es desde entonces el mayor tropiezo para el buen gobierno.

Daniel Mera Villamizar
Líderes de la centroizquierda y la centroderecha han debido llamar al empresario Maurice Armitage antes de reaccionar.

Alfonso Monsalve Solórzano
He estado meditando sobre el narcotráfico a raíz de lo que ha venido ocurriendo en el escenario internacional, especialmente con USA en los últimos años y, he ido modificando mi opinión al respecto, hasta llegar a la siguiente propuesta, que propongo discutir con mente abierta.*