
Pbro. Mario García*
Escribí, hace ya algunos meses, un comentario al que puse este título: “¡Qué jauría!”. Me refería en él a la clamorosa campaña desatada en ese momento por los más poderosos medios de comunicación contra la Iglesia católica, por su postura en defensa de los valores de la ética cristiana y de la ley natural en relación con el matrimonio y la familia.







