
Alberto Velásquez Martínez
¿Por fin Martha Sepúlveda podrá morir con tranquilidad? El lío jurídico sobre la aplicación de la eutanasia va resolviéndose a su favor. Se imponen los principios de justicia y libertad individual para morir dignamente. Sirven para avalar su intención las palabras del teólogo y filósofo cristiano Hans Küng: “Forma parte constitutiva de una muerte humanamente digna el que los dolores de las personas se reduzcan a una medida soportable, que se ayude mediante psicofármacos a superar emocionalmente el último tramo de la vida y a morir en dignidad”. Martha, en su decisión, echa mano del derecho que tiene el ser humano a optar en conciencia por el hecho de no prolongar una agonía dolorosa e inútil.








