
Pbro. Mario García Isaza*
Vivimos, no cabe duda, momentos trascendentales para el futuro de nuestra patria. El ambiente que se respira en nuestra querida Colombia está impregnado de desconcierto, de miedos, de incertidumbre sobre lo que nos espera. Muchos tenemos la certeza de que el pueblo colombiano posee una riqueza humana, unas potencialidades, un acervo de virtudes de toda índole que serían suficientes para darnos una vida de armonía social, de prosperidad, de concordia, de paz y de justicia; y esa certeza se ve frecuentemente reforzada por hechos y personas maravillosas, que nos hacen soñar….







