
Ariel Peña
Indudablemente la corrupción ha acompañado a Colombia en diferentes esferas de la vida nacional; por eso la lucha en contra de este flagelo es de vital importancia para preservar la democracia y las libertades; pero es un contrasentido que el Pacto Histórico de Gustavo Petro funja de manera engañosa como adalid de la lucha en contra de la corrupción, cuando los partidos que siguen al candidato marxista son fervientes admiradores de las dictaduras comunistas de Cuba, Venezuela, Nicaragua, Corea del Norte, Vietnam y China en donde no se controla la corrupción, ya que supuestamente esos regímenes son los que hacen la tarea, o sea yo con yo.







