
Mauricio Botero C.
Nadie pone en duda que Rusia es una potencia militar. Con más de 7.000 bombas atómicas, Rusia se puede dar el lujo de ser y seguir siendo un bully global. Sin embargo, la economía de esta cleptocracia nuclear es más chiquita que la del estado de Texas. Con más de tres veces la población de España, el ingreso per cápita de los rusos es tres veces menor que el de la península. Pablo Pardo, analista del diario El Mundo, afirma sobre los rusos: “Un país que combina hipernacionalismo político y tercermundización económica es, claramente, un peligro. Y lo es porque tres factores se retroalimentan. Sin nacionalismo, el statu quo económico y el militarismo no tienen sentido; si se reforma la economía, hay que asumir que el país no es una gran potencia, y si se adaptan las fuerzas armadas a las exigencias reales del país, la ideología oficial y el modelo económico dejan de ser sostenibles”.








