
Mario González
Con miras al 29 de mayo resulta oportuno escudriñar los contenidos programas y propuestas, sino examinar también el perfil humano y psicológico de los candidatos, que permitan esclarecer sus propósitos, su capacidad de ejecución y su fidelidad a sus ofertas y promesas. Ha sido Petro el más prolífico en posturas, mensajes, admoniciones y descalificaciones a lo largo del debate, que no solo develan inquietantes rasgos de su personalidad, sino que también semejan anuncios y notificaciones que, a pesar de su enconada repetición, no parecieran suficientes para encender legitimas alarmas en la ciudadanía.







