
Ariel Peña
Desde la aparición de los primeros sindicatos en el mundo hace más de 200 años, su principal característica fue la independencia frente a gobiernos y patronos, algo que es un legado histórico que con muchas dificultades se ha conservado hasta nuestros días, a pesar de que en las dictaduras comunistas las organizaciones obreras se convierten en apéndices de esos regímenes con la narrativa de que el pueblo es el que está en poder (pueblo es un término muy genérico); no obstante esas dificultades y confusiones se ha mantenido la autonomía sindical en la mayoría de los países.







