
Pedro Aja Castaño
La dignidad no tiene precio. Cuando alguien comienza a dar pequeñas concesiones, al final, la vida pierde su sentido. José Saramago.
Mediante la mentira, el hombre aniquila su dignidad como ser humano. Immanuel Kant

Pedro Aja Castaño
La dignidad no tiene precio. Cuando alguien comienza a dar pequeñas concesiones, al final, la vida pierde su sentido. José Saramago.
Mediante la mentira, el hombre aniquila su dignidad como ser humano. Immanuel Kant

Germán Vargas Lleras
Una reforma tributaria que profundizará la crisis, ahuyentará toda inversión local y foránea.

Saúl Hernández Bolívar
Petro está empecinado en acabar con Ecopetrol, con la explotación de petróleo, gas y carbón, y con entregarle nuestra soberanía energética a Venezuela.

Alfredo Rangel
Un camino similar al de Chávez parecen estar siguiendo los gobiernos de Chile y Colombia.

Luis Guillermo Vélez Álvarez*
El 23 de octubre publiqué este trino:

Néstor H. Martínez
Genera melancolía que reine el silencio cuando se busca extender a todo criminal la "no extradición”

Rafael Rodríguez-J*
De nuevo Colombia marchó y seguirá marchando, cívica y pacíficamente, en defensa de su Democracia y para no convertirse en la Narco Dictadura Comunista que Petro desea.

Luís A. Colmenares
El proyecto de reforma tributaria presentado por el Gobierno desde el 8 de agosto pasado entró de frente, y pisando fuerte, pero en la recta final saldrá en reversa apoyado por las bancadas mayoritarias que integran la coalición de gobierno.

John Marulanda*
Lo sucedido en Brasil puede tener muchos nombres. Y como siempre, chocan la escuela materialista, el número de votos, versus la escuela espiritualista, lo colectivo del deseo. Del deseo humano que es insaciable, aunque limitado, con algunas honrosas excepciones debidamente registradas en los anales históricos. Volar, por ejemplo.

Juan Carlos Echeverry
Ha hecho carrera la idea de que los países desarrollados se enriquecen a costa de nosotros. En particular, que el éxito de los EE. UU. se fundamenta en el fracaso de América Latina. En su excelente libro, Delirio Americano, Carlos Granés pone el origen de esta manía en 1898, con la derrota de España en Cuba. Con agudeza señala que los latinoamericanos no entraremos en el siglo XXI hasta que no superemos esa obsesión.