
Nicolás Pérez
Más allá de la reforma rural y la eventual distribución de la tierra que propicie el Gobierno, como País debemos concentrar nuestros esfuerzos presupuestales e institucionales en potenciar aquellos cultivos agropecuarios en los que podemos hacer la diferencia a nivel regional-global, en vez de encasillarnos en intentar sacar adelante bienes con niveles de competencia demasiado exigentes donde no vamos a brillar.






