
Ariel Peña
Por la situación laboral que existe en Colombia, con una población económicamente activa de casi 25 millones de personas, en donde el desempleo está por encima del 13% y la informalidad es cercana al 60%, además de una tasa de sindicalización de apenas el 7% de la masa trabajadora, cualquier Reforma Laboral integral se debe enfocar en fortalecer la calidad de vida de la población colombiana; en cambio de pretender copiar recetas como la Reforma Laboral de Hugo Chávez en Venezuela, que hizo desaparecer drásticamente el trabajo productivo, condenando a la miseria y al hambre a millones de trabajadores con sus familias.






