
Rafael Rodríguez-Jaraba*
El paso de los días ha demostrado, que la elección de Gustavo Petro es el resultado natural del precario nivel educativo de cerca de la mitad de la población colombiana, así como de la ausencia de una mayor capacidad de análisis y reflexión de su opinión pública. De no ser así, no se entendería, cómo pudo llegar a la primera magistratura, un sujeto que además de incapaz, es mentiroso, provocador, resentido y vengador.







