
Carlos Salas Silva
Da coraje -rabia, enfado, disgusto- el gobierno del mequetrefe empeñado en destruir, destruir y destruir. No cabe duda. Pero al coraje –valor, decisión, apasionamiento- al que voy a dedicarle los siguientes renglones es el que tanto nos hace falta para enfrentar una situación que, por lo agobiante, puede llevarnos a tirar la toalla convirtiéndonos en testigos pasivos del derrumbe de nuestra patria.








