
Alfonso Monsalve Solórzano
El tratamiento criminal de Petro y su ministro Jaramillo contra la salud de los colombianos, está explotando. La muerte del niño Kevin Acosta por falta de medicamentos contra la hemofilia y el intento de lavarse las manos de estos dos individuos, acusando a la mamá de la responsabilidad del fallecimiento del infante, con el infame argumento de que permitió que montase en bicicleta sabiendo que era hemofílico, y de que no había, además autorizado su operación, quedó desmentida no sólo por la madre, a quien revictimizaron, sino por las sociedades científicas expertas en el tema y por pacientes que hacen el deporte de las bielas.








