Jorge Enrique Pava Q.
Las revelaciones de Olmedo López sobre el entramado de corrupción orquestado desde el alto gobierno, son asqueantes y devastadoras. Y es la punta de un iceberg que, al parecer, y por la indolencia de la justicia en todo lo que tiene que ver con Gustavo Petro y sus más allegados criminales, seguramente correrá la misma suerte que ha corrido el proceso de su hijo Nicolás: dilación, cambio de actores, dispensas, incumplimientos y búsqueda de impunidad en el tiempo. ¡Qué impotencia, por Dios!







