
Rafael Rodríguez-Jaraba*
Ante el nuevo intento de Petro de burlar el orden constitucional, valiéndose de dislocadas interpretaciones legales y de disparatados argumentos que denotan su irrespeto por el Estado de Derecho y por la democracia, la misma democracia que lo ha mantenido, dentro de la que fue elegido y a la que ahora pretende destruir, es bueno recordarle las normas que se aplicarán, no para darle otro de sus imaginarios “golpes blandos o de estado”, sino en su muy probable Juicio por Indignidad por violación probada de la ley.






