
Beatriz De Majo
La Nueva Ruta de la Seda, plan maestro de Xi Jinping para extender la presencia china mas allá de sus fronteras, encontró buena acogida en la vasta geografía latinoamericana. Pekín se acercó a los diferentes Estados del subcontinente desde los inicios de este proyecto con una oferta de cooperación económica. No solo el gigante de Asia estaba inclinado a aportar inversiones, tecnología y préstamos a la región. La propuesta era, además, la de una total apertura de fronteras para las exportaciones a suelo chino.







