
Mauricio Perfetti
Medellín atraviesa un mal momento. Hay factores adversos que urgen de reflexión y acción. Los efectos de la pandemia, una alcaldía que ha roto el arreglo institucional sobre la cual se sustentaban las bases de una ciudad innovadora, y lo que faltaba, un grupo empresarial tratando de socavar los principios básicos de gestión de un “capitalismo consciente” (Mackey y Sisodia 2014) que caracteriza a las grandes empresas antioqueñas. Es hora de los grandes liderazgos, de repensar el futuro como ciudad y de “la improvisación creadora” (Zweig en “Momentos estelares de la humanidad”).








