
Alberto Velásquez Martínez
Si Sócrates en su agonía describía la vida “como una larga enfermedad”, quizás esa condena le sirvió de fundamento al congresista ponente para acabar de hundir en la Cámara de Representantes el proyecto que reglamentaba la eutanasia. Sostuvo el legislador que “el dolor hace parte de la vida humana desde que se nace”, sentencia que lo llevó a deducir que el ser humano estaría condenado a morir tal como vivió, en medio del dolor irremediable. Olvidó el despistado Padre de la Patria el pensamiento de Buda que dice que “si el dolor es inherente a la condición humana, el sufrimiento es opcional”.







