
Alberto Velásquez Martínez
Mientras el escritor y pensador mejicano Enrique Krauze destaca la urgente necesidad de los consensos políticos a través de la razón y del diálogo, en Colombia las divisiones y sorderas de quienes tienen más analogías ideológicas que distanciamientos y divorcios se agudizan. Todos los pueblos latinoamericanos, sostiene el intelectual mejicano, “son expertos en desprestigiarse a sí mismos”, hecho que se comprueba en Colombia en esta lucha política por el poder presidencial de hermanos transitoriamente separados, que insisten en dividirse para abrirle camino a los populistas de izquierda. Y esa sórdida actitud está poniendo en riesgo la seriedad y la esencia de la democracia.








