
Jaime Arizabaleta
Más allá de pretender generar una falsa sensación de triunfalismo, recuerdo con esperanza aquella frase de la hípica la cual señala que ‘el caballo que alcance el lote, sale ganador’. La máxima cae como anillo al dedo en estas elecciones presidenciales en las que los demócratas tenemos el deber moral de provocar la victoria de quien es prenda de garantía para la estabilidad institucional: Fico Gutiérrez.








