Jorge Enrique Pava Q.
No cabe duda de que los fallos judiciales hay que acatarlos y respetarlos. Es una de las bases del Estado de derecho por el que millones de colombianos nos la hemos jugado, y al que le seguiremos apostando mientras nos dejen vivos. Pero el respeto y acatamiento a la majestad de la justicia, no significa que quedemos coartados, ni que debamos renunciar a la libertad de opinión y de expresión que son derechos fundamentales.
