Jorge Enrique Pava
Ante la virulencia que se agita en las redes sociales contra Álvaro Uribe Vélez, y la forma violenta como arremeten contra todo aquel que se atreva a respaldar su poder político, o su influencia en la transformación del país, cada vez estamos más convencidos de que es un hombre de una trascendencia histórica, y de que aquellos ataques solo pueden provenir de quienes ven en él a un opositor tenaz en la contienda actual, o salieron perjudicados en el pasado por la recuperación institucional que provocó su gobierno. Es claro que un hombre que acorraló al terrorismo y lo redujo a su mínima expresión; que recondujo a Colombia por la senda de la institucionalidad, y que con ello le taponó las opciones a la subversión para que se tomara el país por las armas, tiene que causar gran escozor en personas como Gustavo Petro y demás adláteres de la izquierda criminal.



