
Mario Fernando Prado
Las recientes incursiones de la guerrilla en el centro-norte del departamento del Valle del Cauca son cada vez más frecuentes y desalentadoras. Lo mismo sucede en el sur, pero con actores distintos en los límites con el norte del Cauca, donde algunos movimientos indígenas de extrema siguen invadiendo fincas y quemando hectáreas de caña, ante la impotencia de un Estado al que el problema se le salió de las manos.








