Eduardo Mackenzie
Están fracasando los acercamientos entre el Partido Liberal y el Pacto Histórico. Y la angustia de Gustavo Petro aumenta pues esa era su última carta para tratar de ganar la elección presidencial. El vocabulario ultra agresivo que utiliza ahora el jefe extremista, admirador de Putin, quien no baja de “nazi” a todo aquel que se le opone, y a toda la prensa que no le rinde pleitesía, refleja esa enorme desazón.







