
Jesús Vallejo Mejía
Borges cita en varias ocasiones este texto del Evangelio de San Juan (Jn. 3,8), alguna vez con cierta irreverencia. Hace parte de uno de los pasajes más intensos del Evangelio, el diálogo de Nuestro Señor con Nicodemo. Lo traigo a colación precisamente en este inicio de la Semana Santa porque hace poco he leído dos escritos que dan cuenta cabal de la verdad que ahí se expresa.






