
Ariel Peña
Karl Marx del que dicen los comunistas que es el “padre del proletariado”, fue un enemigo de las reivindicaciones obreras, debido a que en una carta dirigida a Friedrich Bolte, el 23 de noviembre de 1871, atacó al libertario Mijaíl Bakunin, quien luchaba por las 8 horas de trabajo diarias, cuando en esa época la jornada era de más de 16 horas. La actitud de Marx con respecto a una demanda tan significativa para los asalariados en el siglo XIX, demostró el esquirolaje del que en muchas ocasiones han hecho gala los seguidores de los dogmas totalitarios, que solo les interesa utilizar a los trabajadores para su proyecto político.








