
John Marulanda*
Lo sucedido en Brasil puede tener muchos nombres. Y como siempre, chocan la escuela materialista, el número de votos, versus la escuela espiritualista, lo colectivo del deseo. Del deseo humano que es insaciable, aunque limitado, con algunas honrosas excepciones debidamente registradas en los anales históricos. Volar, por ejemplo.







