
Rafael Nieto Loaiza
A pesar de que Petro y Corcho han sostenido que el de Colombia es uno de los peores sistemas de salud del mundo, una mentira reiterada para justificar su propuesta de reforma, distintas fuentes dicen que, por el contrario, es uno de los mejores. Según informe de la OMS, es el mejor de América y el vigésimo segundo del mundo. De acuerdo con Bloomberg, estaríamos de décimo segundos en el planeta y solo debajo de Canadá en el Continente. El Haleon Report califica a Colombia como sexta en producción de salud en sociedad y vigésima en inclusión social. Para The Economist, en su The Health Inclusivity Index, lo hacemos aún mejor: seríamos el sexto más inclusivo en el mundo. Según América Economía, cinco de los diez mejores hospitales y clínicas de Latinoamérica son colombianos, todos privados. Tenemos veintisiete entre los primeros sesenta, casi la mitad (Brasil y México, siete cada uno). Por cierto, solo hay cinco públicos, el mejor en la posición veintinueve. Y, hace un par de días, 2.500 expertos del mundo califican tres clínicas colombianas entre las mejores del mundo: la Valle del Lili puesto 32; la Santafé, 74; y el Cancerológico entre las 250 primeras.






