
Carlos Salas Silva
Lo ocurrido ayer en las elecciones en España es un terrible antecedente que tiene que prender las alarmas cuando se acercan las regionales en Colombia. Con triquiñuelas, que disfrazan el fraude, el nefasto gobierno de Sánchez ha buscado seguir manejando el “negocio” -como ellos mismos llaman a su ejercicio del poder- en esa especie de “anomalía democrática” que han implantado. La mayor votación la obtuvo el Partido popular, como era de esperarse luego de los resultados de las recientes elecciones municipales, pero con un margen tan pequeño que no le permite gobernabilidad, abriendo la puerta a que el Partido socialista obrero español en alianza con otros de izquierda se mantenga unos años más haciendo y deshaciendo en la sufrida España.








