Eduardo Mackenzie*
La ONU quien a través de su secretario general anunciaba en 2021 que el proceso de paz en Colombia “está echando raíces profundas”, y que estimaba que la vía de las concesiones enormes al narcoterrorismo de las Farc abriría avenidas a la paz, tiene ahora el descaro de cerrar de nuevo los ojos ante sus propios errores y ante el gobierno iliberal de Gustavo Petro y viene a exigirle a la Corte Suprema de Justicia de Colombia que se rinda ante los dictados catastróficos de Petro y, en consecuencia, escoja el nuevo fiscal general “en el menor tiempo posible”.







