
Rafael Nieto Loaiza
Los de corrupción son de todos los días. Jamás habíamos visto una administración en que la putrefacción fuera tan profunda y extendida. Los petristas llegaron con hambre vieja y feroz y arrasan con todo. Hay confesiones y denuncias, muchas provenientes de la entraña misma de Petro, sobre hurtos, malversaciones, direccionamiento de contratos y favorecimientos a contratistas cercanos al gobierno, peculados y prevaricatos de la más variada condición y en las más diversas áreas del gobierno. Una mirada rápida a algunos:






