
Luís Alonso Colmenares Rodríguez
La reciente decisión de establecer la sede de operaciones logísticas y administrativas del pozo de gas Sirius-2 en Santa Marta, en lugar de Riohacha, ha desatado una ola de críticas y descontento entre mis paisanos guajiros, incluidos algunos congresistas que ahora se rasgan las vestiduras y se dan contra el suelo en actitud soberbia para reclamar lo que nunca han llevado a cabo, porque siempre han gestionado sus intereses personales y los de su entorno familiar.